Historia

Historia de la Oxigenación Hiperbárica

Tratamientos de Oxigenación Hiperbárica Anemia Severa

La oxigenoterapia hiperbárica cuenta con una historia de más de 300 años; los médicos y fisiólogos que se aplicaban a los estudios del aire comprimido se guiaron por la idea de mejorar el estado de los pacientes aumentando la presión de aire respirado. Los «baños de aire comprimido» se extendieron por toda Europa. Entre 1837 y 1877 en varias grandes ciudades de Europa (Berlín, Amsterdam, Bruselas, Londres, Viena y Milán) se abrieron los centros neumáticos.

El cirujano francés Fontaine, en 1879, construyó un quirófano sobre ruedas, que podía presurizarse. En este quirófano fueron realizados más de 20 procedimientos quirúrgicos usando el óxido nitroso como el anestésico. Por el aumento proporcional de la presión parcial de oxígeno con la presurización, la anestesia se hacía más segura. El aire comprimido a 2 atmósferas producía el efecto de respirar el doble de oxígeno. Según las observaciones de Fon taine, las hernias se reducían más fácilmente y los pacientes recobraban el normal color de la piel saliendo de la anestesia, no se observaba cianosis.


Quirófano móvil de Fontaine de 1877 Quirófano móvil de Fontaine de 1877. nota la naturaleza Manual del aparato compresor y el depósito de gas de anestesia y la máscara en la cámara. (Foto cortesía del Dr. Bauxe, Toulon, Francia)


La experiencia de Fontaine con la cirugía hiperbárica corresponde al período semi-científico del uso del aire comprimido con fines terapéuticos, ya que él escribió el primer artículo sobre el uso del aire comprimido como un método coadyuvante en cirugía.

El período científico empieza con dos investigadores: Paul Bert y John Scott Haldane. El mayor descubrimiento de Paul Bert fue el efecto del nitrógeno bajo presión de saturar a los tejidos, y de producir burbujas durante la descompresión. Paul Bert determinó que los síntomas de la enfermedad por descompresión se debían a la formación de las burbujas de gas en sangre y en los tejidos. Explicó que la mayor presión parcial de nitrógeno hace que este gas se disuelva en los tejidos y después, con la reducción subsiguiente de la presión, el nitrógeno "sale" del estado soluble y forma las burbujas.

Como resultado de estos estudios Bert concluyó que los buzos y los trabajadores de Caisson deberian experimentar la descompresión lentamente y con una velocidad "que diera tiempo para que el nitrógeno no solamente escapara de la sangre, sino para permitir al nitrógeno eliminarse de los tejidos y pasar a la sangre".


Cámara Hiperbárica de Paul Bert Cámara Hiperbárica de Paul Bert


John Scott Haldane demostró que el cuerpo puede tolerar un pequeño exceso de gas sin efectos dañinos aparentes. Haldane escribió: "la formación de burbujas depende evidentemente de la presencia de un estado de sobresaturación de los líquidos del organismo con nitrógeno." Haldane supuso que el cuerpo representa un grupo de tejidos que absorben y eliminan gases a diferentes velocidades. Propuso modelos matemáticos para describir estos fenómenos y definió los límites de la sobre presurización que los tejidos pueden tolerar.

Haldane introdujo el concepto de tiempo medio de saturación y desaturación del nitrógeno en los tejidos. El tiempo medio es el tiempo durante el cual un cierto tejido puede estar saturado a la mitad con un gas inerte. El propuso dividir los tejidos del organismo en 5 diferentes compartimientos, con tiempo medio de saturación de 5, 10, 20, 40 y 75 minutos.

Haldane desarrolló las tablas prácticas de descom presión que incluían velocidades de ascenso más lentas, mientras los buzos se acercaban ala superficie. Los resultados de estos estudios fueron publicados en 1908 en la Revista de Higiene.

Las conclusiones de sus estudios fueron aceptadas en todo el mundo y se hicieron la base de las operaciones de los buzos en Gran Bretaña y en otros países. En 1912 la Armada de los EE. UU. aceptó estas tablas como las base de operaciones de buceo y las usó hasta 1956.

El conocimiento acumulado en el buceo fue utilizado en medicina. En los años 50's del siglo pasado, la iniciativa de aplicar el oxígeno hiperbárico pertenecía a los cardiocirujanos, quienes necesitaban aumentar de alguna manera la presión parcial de oxígeno en sangre para operar a los pacientes con mayor seguridad (con valvulopatías adquiridas o congénitas o tratar la enfermedad coronaria).

El uso científico moderno de la cámara hiperbárica se inicia con los trabajos del Dr. Boerema, profesor de cirugía en la Universidad de Amsterdam en Holanda, quien propuso usar el oxígeno hiperbárico en la cirugía cardíaca para aumentar la tolerancia de la parada circulatoria en los pacientes.

El Dr. Boerema comprobó que los cerdos que inhalaban oxígeno a una presión de tres atmósferas, podían sobrevivir durante periodos de 15 minutos con solamente un 0,4% de hemoglobina, ya que sus cuerpos se saturaban de oxígeno disuelto en plasma, y cuando volvían a presión atmosférica y se les reemplazaba la sangre extraída, los animales continuaban viviendo. Sobre este experimento Boerema publica un artículo con el título «La vida sin sangre». La repercusión de este experimento fue muy grande.

En el año 1960 se realizaron las primeras experiencias quirúrgicas bajo hiperbaria: se practicaron en niños afectados de cardiopatía congénita (anastomosis aorto-pulmonar a corazón abierto). Por aquellos tiempos, se introducían en la cámara hiperbárica pacientes coronarios que habían sufrido un infarto reciente. Si el lapso de tiempo desde el comienzo del ataque no superaba las dos horas, esta técnica permitía superar la crisis.

Además, la aplicación de la oxigenación hiperbárica tuvo sus éxitos en el tratamiento de la gangrena gaseosa, por el efecto que se buscaba con el aumento de la presión parcial de oxígeno en sangre en la lucha contra los microbios anaerobios. El 25 de octubre de 1960 fue tratado el primer paciente con gangreno gaseosa en cámara hiperbárica.

Boerema utilizó también la oxigenoterapia hiperbárica para revitalizar colgajos de piel en politraumatizados, fracturas complicadas y casos de congelación.


El Dr. Boerema comprobó que los cerdos que inhalaban oxígeno a una presión de tres atmósferas, podían sobrevivir durante periodos de 15 minutos con solamente un 0,4% de hemoglobina El Dr. Boerema comprobó que los cerdos que inhalaban oxígeno a una presión de tres atmósferas, podían sobrevivir durante periodos de 15 minutos con solamente un 0,4% de hemoglobina


En la ex URSS fue el famoso Dr. Nikolai Amosov, un extraordinario cardiocirujano, quien promovía este tratamiento, y el Dr. Boris Petrovsky, otro cardiocirujano muy famoso y al mismo tiempo ministro de salud pública de URSS. El discípulo del Dr. Petrovsky, Dr. Serguei Yefuni, encabezó durante más de 20 años el Barocentro de Moscú, y aportó mucho para el desarrollo de la medicina hiperbárica. En el Barocentro de Moscú, el cual se considera el mayor centro de medicina hiperbárica del mundo, entre 1974 y 1990 fueron realizadas más de 1000 cirugías cardíacas y vasculares en los troncos supraaórticos. La mayor presión parcial de oxígeno en sangre hace posible clampear las arterias cerebrales hasta unos 5 minutos, lo que permite al cirujano trabajar con mayor comodidad y al mismo tiempo crea mejores condiciones para el paciente.

Los baroquirófanos, las cámaras hiperbáricas multiplaza y monoplaza, aparecieron en todo el territorio de la Unión Soviética y en los años 80 hubo más de 700 centros de oxigenación hiperbárica en todo el país. El método fue aplicado en muchas enfermedades y condiciones, entre otras en la atención de los partos de las mujeres con cardiopatías. Actualmente Rusia cuenta con más de 500 centros de oxigenoterapia hiperbárica. Está reconocida la especialidad de medicina hiperbárica, desde 1996 se edita la Revista de Medicina y Fisiología Hiperbárica trimestral con las publicaciones científicas y normativas administrativas sobre el tema.

Actualmente en todo el mundo la medicina hiperbárica se convirtió en una especialidad con un gran conocimiento acumulado con la aplicación del método en diferentes enfermedades. Hay mucho desarrollo de la medicina hiperbárica en España, Noruega, Francia, Inglaterra, Italia, Grecia, Portugal, Finlandia, Alemania, Austria y otros países europeos.

En los EE. UU actualmente hay casi 600 cámaras hiperbáricas. Los médicos que practican la oxigenoterapia hiperbárica están reunidos en la Undersea and Hyperbaric Medical Society (UHMS), que tiene más de 2.000 miembros en todo el mundo, siendo los representantes de otros países miembros de las sociedades locales. Otro organismo en los EE. UU. Es el Colegio Estadounidense de Medicina Hiperbárica (American Coite ge of Hyperbaric Medicine).

Existe un gran desarrollo de la medicina hiperbárica en Japón, China, Corea,. Australia, India y Turquía, entre otros países. En América Latina la mayor expansión de la oxigenoterapia hiperbárica ocurrió en Cuba. En 1967 el profesor cubano Manuel Castellanos participó en Francia en la Jornada Nacional de OHB y Fisiología Subacuática, donde obtuvo toda la información pertinente sobre las indicaciones clínicas del método, que rápidamente introdujo en Cuba. En 1969, el Dr. Rafael Castellanos Gutiérrez defendió su tesis sobre el tema (Cas tellanos Gutiérrez R. Oxigenación hiperbárica). Su aplicación en la gangreno gaseosa [trabajo para optar por el títulode especialista de 1 Grado en Angiología y Cirugía Vascular]. En 1983 el Ministerio de Salud Pública de Cuba, a raíz de atender a buzos nicaragüenses con secuelas neurológicas por accidentes en el buceo, decidió crear un grupo de coordinación para el desarrollo de la Oxigenación Hiperbárica en Cuba, así como enviar a algunos de sus integrantes para ser entrenados al respecto en la antigua Unión Soviética y otros países de Europa del Este.

En 1986 se inauguraron 2 servicios de Oxigenación Hiperbárica con cámaras monoplazas soviéticas y Draeger alemana: uno en el hospital "Luis Díaz Soto" de Pinar del Río y otro en el Hospital Hermanos Ameijeiras" de La Habana, y en este último se inició en 1987 la formación de especialistas en esa labor. Un año más tarde se crearon servicios similar es en Cienfuegos (Villa Clara) y en 1993 se hicieron extensivos a las restantes provincias, llegando casi a 20 centros, regidos por la Comisión Nacional en Ciudad de La Habana. Actualmente Cuba cuenta con 50 cámaras hiperbáricas. Durante muchos años la medicina hiperbárica en Cuba fue encabezad a por el Dr. Rafael Castellanos.

Otro ejemplo de un gran desarrollo en la medicina hiperbárica es México. En 2003 había 50 centros de especialidad en este país, en 2004-124. Es la necesidad del desarrollo general de la medicina y al mismo tiempo el resultado de un gran esfuerzo de la Sociedad Mexicana de Medicina Hiperbárica, dirigida por el Dr. Cuauhtemoc Sánchez. Las publicaciones sobre la medicina hiperbárica y el buceo están bajo revisiones de los diferentes comités.

La UHMS estableció en 1976 su comité para la evaluación de las indicaciones para la aplicación de la oxigenoterapia hiperbárica. El primer resumen de este comité salió en 1977, desde aquel entonces cada 3 6 4 años se publica un resumen nuevo, corres pondiente a los estudios realizados durante ese tiempo. El último resumen contiene 13 aplicaciones de la oxigenoterapia hiperbárica que son obligatorias para la cobertura médica en los EE. UU. Viviendo en la época de la medicina basada en la evidencia, el objetivo de este comité es juntar los datos bibliográficos de los estudios controlados aleatorios de mayor nivel posible, para recomendar estas condiciones para la cobertura de la prestación de cámara hiperbárica. Los resúmenes de este comité sirven como guía para los médicos que practican la Oxigenación Hiperbárica y para los aseguradores de salud.

Actualmente la lista de estas recomendaciones incluye:

1. Enfermedad por descompresión.
2. Gangrena gaseosa.
3. Embolia gaseosa o aérea.
4. Intoxicación por monóxido de carbono, intoxicación por monóxido de carbono complicado concianuros.
5. Lesiones de pie diabético y retrasos en la cicatrización
6. infecciones necrotizantes de tejidos blandos.
7. Injertos y colgajos comprometidos.
8. Osteomielitis (refractaria).
9. Osteorradionecrosis y lesiones por radioterapia de tejidos blandos.
10. Isquemia periférica traumática aguda.
11. Aplastamiento 0 Síndrome compartimental.
12. Quemaduras térmicas.
13. Anemia aguda excepcional.
14. Absceso intracraneal.